3 de septiembre de 2007

Carta a Larry Craig


Ay Larry Larry, que te han pillado con los pantalones bajados. Esta vez si que ha ido en serio la cosa, te libraste por los pelos en varias ocasiones, pero ahora son tu mujer y tus hijos los que tienen que salir en tu defensa, qué bochorno. Como buen senador republicano, no eres el primero, ni serás el último.

Lo de la doble moral es un asunto del que se podría hablar mucho y que casi nunca acaba bien, pero eso era cosa tuya, la verdad, si te hubieses quedado así...pero no...toda la vida se te dió por tocar las pelotas o lo que se terciara.

En cuanto llegaste a senador por el estado de Idaho apoyaste la promulgación de un proyecto de ley que estipulaba que en las fuerzas armadas de los EEUU cualquier exteriorización de orientaciones homosexuales podría ser razón de expulsión del ejército, lo cual todo sea dicho de paso sería todo un favor que se le haría al interfecto, pero no nos metamos en espirales de cinismo, todos sabemos que a los yankies lo que os abruma es que no se trate en igualdad de condiciones a alguien que lucha por su patria allénde los mares.

Esto a gran escala, pero quién sabe de que manera habrás estado renegando de esos comportamientos y quien sabe que otras cosas más habrás hecho para hacerle la vida imposible a mucha gente mientras te metías en baños públicos a chupársela a alguien, cuando volvías de llevar a tus suegros a su casa de la cena de acción de gracias.

Desde luego este tipo de comportamientos a una siempre le han llamado la atención, esta esquizofrenia moral, todo un desafío a la psicología que tanto abunda en los States que supongo te vendrá de lejos ¿verdad Larry? Te contaré como experiencia personal que mi única estancia en esa tierra tuya (de aquellas todavía no sacaban fotos ni fichaban a la gente por los próximos cincuenta años) fue de lo más curiosa, conocí a un chico, un chico encantador, resulta que en un mes de estancia, yo que venía de lejos fui a dar con un muchacho del que habían abusado cuando era pequeño, ¿simple azar? eso por un lado y por el otro hoy en día pobre del que toque a un bebé, le haga una caricia o demás. En fin no nos pongamos a hablar de la salud mental de tu s compatriotas que incomprensiblemente y a pesar de morirse de simples gripes, tener el trabajo a tomar por saco y estar gordos como bolas son envidiados por el resto del mundo (se conoce que el resto del mundo no está demasiado bien tampoco)

Hace poco ví el episodio "Live free or die" de Los Soprano, dónde se aborda este tema, Tony le planteaba a la doctora Melfi el caso de Vito, un capitán casado, con hijos, del que descubren su orientación sexual, Tony expone que para él la homosexualidad es un asco, menos si te mandan a la cárcel claro está, ese era el planteamiento. Tela. Pues eso, sin caer en hipocresías por mi parte usted y los que son como usted debería haber escogido la segunda opción que plantea el título del episodio querido Larry.

No te creas que nosotros nos libramos de gente como vosotros, aquí tenemos a la Trotona de Pontevedra, nombre que se le da en los círculos gays más insignes de la ciudad, que entre eso y sus escritos revisionistas de juventud vamos más que sobrados. Gracias.

Nada más, saludos a Suzanne y a tus hijos.





4 comentarios:

Mondo Gitane dijo...

Escritos revisionistas de juventud?? Como aquellos del Don Manuel preconstitucional que hablaban de los reinos de taifas (incluyendo su adorada Galiza)???
Le ha contestado ya el pollo éste?

Belle de jour dijo...

Está muy ocupado...Sí, parecidos a los de Don Manuel, aunque todo hay que decirlo más racistas que revisionistas, los escribió en su época de universitario en Compostela, decía que como no todos éramos iguales había que repartir los trabajos para que la sociedad funcionara bien, los trabajos manuales a gente poco capaz intelectualmente y así, palabrita.Imposibles encontrarlos en la red, ya ve Vd. qué candidato

Belle de jour dijo...

ya está, localizados, son de 1984...

http://infotk.blogs.com/infotk/2004/03/los_articulos_r.html

tarta de manzana dijo...

BDJ, Eres muy beligerante con el pobre Larry Craig, aunque es verdad que se ha caracterizado por perseguir a algunos y ahora el perseguido es él. Ésta es una ley universal que se cumple inexorablemnte.
En todo caso, yo suelo sentir simpatía por los caídos. Y las contradicciones me parecen un síntoma de grandeza, aunque puede haber también en ello cierta esquizofrenia.
En fin, pobre Larry Craig.