3 de marzo de 2007

La petite voleuse

¿Quién dijo que le Reino Unido y Francia no tienen cosas en común, a pesar de que la mayoría de sus habitantes no opinen lo mismo? La historia no dice eso, o sí no que se lo pregunten al rey Ricardo Corazón de León (un poco tarde). París y Londres tienen muchas más cosas en común de lo que ustedes creen, una de ellas es este icono de la androginia hetero que tienen encabezando este post.
Su madre, sucumbió, como tantas otras entre las que me encuentro yo, a los encantos de uno de los seductores más feos y con más éxito a la hora de consumar (en "bonheurs" interiores no nos metemos) que ha tenido la historia. Buena prueba de sus habilidades es este mini video rescatado de la red de redes, dónde vemos a una Jane Birkin casi puber loquita por su "Frog"(es el "gabacho" de los ingleses)


Y hete aquí que un 21 de julio en el Londres del 71 nace Charlotte.
Apartada hábilmente de los medios de comunicación, salía al exterior solo para sembrar el pánico entre moralistas y centinelas de occidente varios, con diversas pelis de lo más curioso, siempre jugando al despiste con el espectador, y canciones como esta que les enlazo, emotiva en grado superlativo ya que nos muestra a un Gainsbourg que se autodestruía entre cigarrillos y alcohol y que no es sí no una despedida cantada. La intelectualidad y el laicismo transgeneracional es lo que tienen.

Pero sucedió que esta chica bilingue, a pesar de ser una síntesis perfecta entre sus progenitores



(Solo hay que ver su estilo cantando, ¡si es qué no se mueve!!) tenía algo más solo de ella y nadie más. Charlotte, tiene, como ha demostrado en multitud de películas (35) y algún que otro disco (canta algo mejor que su madre) una habilidad especial y única para encandilar, ya sea porque interpreta con solvencia o porque tiene ese aire oximorónico de fuerza desvalida, de delicado chavalito Passoliniano.

Charlotte mamó del charm burgués setentero y ochentero de Londres Y París, fue dirigida por Agnés Vardá, Bertrand Bliér, Franco Zefirelli, Patrice Leconte y tantos otros que mostraron que era mucho más que la hija de Jane Birkin y Serge Gainsbour.

Charlotte no es una estrella al uso, quizás sea de lo poco que va quedando del encanto paneuropeo entre tanta star y tanta petâs. Recuerdo que de muy jovencita flipaba mucho viéndola hacer de macarrilla-puedo con-todo y ligarse a los jovencitos más guapos en las películas. Ahora, nos imaginamos, disfruta de la compañía del padre de sus hijos el reguapo Yvan Attal (en la foto) y saca algún disco de vez en cuando como el último, 5:55, aviso, nada que ver con la pseudo proto francesita modelo reconvertida en cantante que susurra y que se ha hecho un hueco en el mercado como algo exótico y original mientras anuncia el Nescafé, la Sra. naricita con guitarra Carla Bruni.



Esperamos seguir viéndola de vez en cuando en las pantallas como esa plumita livinana que a veces y casi sin darnos cuenta pasa enfrente a nosotros. Si quieren cotillear no se corten, la chica tiene web y bien chula, recomiendo vivamente las fotos del Vue par.

Suya afectuosa.

Catherine.


2 comentarios:

Mondo Gitane dijo...

Naricita con guitarra, hahahaha... excelente, señorita.
Qué post.

tarta de manzana dijo...

No había visto esa fotografía de Charlotte y está preciosa. Tal vez yo tengo una imagen muy Lío de ella, con el pelo más largo.

La música francesa vive un gran momento ahora, pero no has hablado demasiado de ello. ¿es no te gustan demasiado françoise breuzt o dominique a, por ejemplo?