Aguirre, ten Esperanza!
Desde primeros de mayo, y aun sin seguir la campaña electoral, he podido oir, en tres o cuatro ocasiones diferentes y con rara insistencia, a Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata a repetir cargo, que De Juana Chao "duerme con su novia en el hospital". Se me antoja que tal insistencia pudiera ser sintomática de algún tipo de deficiencia sexual relacionada con la sequía con la que nos amenaza el tan en boga cambio climático. Tal conjunción desaconsejaría a cualquier persona con sentido común votar a dicha candidata.
Por mi parte, alarmado ante tal evidencia y deseoso de rectificar mi opinión, consulté el caso con una vieja amiga que, no hace demasiado tiempo, trabajó en uno de los equipos de la señora en cuestión.
- ¿Una deficiencia sexual? - me dijo muy suelta y con su punta de madrileño desparpajo- ¿Una? ¿La has visto bien, Kevin? Una no, todas. ¿Por qué te crees que no hace mucho declaró, incontinente y dolorida, que con su sueldo no llegaba a fin de mes? ¿Tu sabes lo que puede llegar a costar resolver algunas deficiencias?
- No me lo puedo creer, querida.
- Kevin, ¡qué poco conoces a las mujeres y aun menos a los políticos... si yo te contara a lo que ha de recurrir Rajoy... !
- Si viene Rajoy, me voy...
- Y yo me escapo, en prosa...
- Pero lo de esa mujer... en fin, ¡Aguirre, ten Esperanza!
Por mi parte, alarmado ante tal evidencia y deseoso de rectificar mi opinión, consulté el caso con una vieja amiga que, no hace demasiado tiempo, trabajó en uno de los equipos de la señora en cuestión.
- ¿Una deficiencia sexual? - me dijo muy suelta y con su punta de madrileño desparpajo- ¿Una? ¿La has visto bien, Kevin? Una no, todas. ¿Por qué te crees que no hace mucho declaró, incontinente y dolorida, que con su sueldo no llegaba a fin de mes? ¿Tu sabes lo que puede llegar a costar resolver algunas deficiencias?
- No me lo puedo creer, querida.
- Kevin, ¡qué poco conoces a las mujeres y aun menos a los políticos... si yo te contara a lo que ha de recurrir Rajoy... !
- Si viene Rajoy, me voy...
- Y yo me escapo, en prosa...
- Pero lo de esa mujer... en fin, ¡Aguirre, ten Esperanza!








